Hace más de 30 años, ocurrió algo que cambió mi vida para siempre.
La primera vez que recibí un ajuste quiropráctico, fue como si de repente todo se aclarara. Como si alguien hubiera encendido una luz dentro de mí, y en ese instante supe que mi vida nunca volvería a ser la misma.
Recuerdo pensar: ¿por qué mi madre nunca me llevó a un quiropráctico? Si lo hubiera hecho, quizás mi infancia habría sido diferente, más sana.
Había probado de todo, fui a los mejores especialistas, hice todas las terapias que me recomendaron, pero la medicación solo empeoraba mi situación. Fue entonces cuando me dijeron que necesitaba una cirugía.
Mi columna estaba tan mal que tuve que dejar los deportes, mi cuerpo simplemente no respondía, el 90% de mi columna se volvió disfuncional, a tal punto que hasta levantar un vaso de agua con el brazo derecho se había vuelto casi imposible.
Un amigo me sugirió ver a su quiropráctico. En ese momento, mi pensamiento fue: ¿porqué?, si no tengo problemas de espalda.
Pero el quiropráctico me hizo una radiografía, palpó mi columna y utilizó un instrumento que medía la temperatura en mi cuerpo.
Entonces, me explicó algo que cambiaría mi perspectiva por completo: La columna vertebral es como una caja de fusibles, cuando una vértebra se desalinea, el sistema nervioso se ve afectado, y cuando eso ocurre, el cuerpo no funciona como debería. El sistema nervioso es el que lo controla y regula todo el cuerpo.
Tres meses después de seguir sus recomendaciones, mi hombro mejoró 100%, mi digestión se reguló, sentí más energía y mi sueño fue más reparador.
¡Me sentía increíble!
Volví a retomar los deportes y me di cuenta que tenía más resistencia y energía.. me recuperé súper rápido.
Esa experiencia no solo sanó mi cuerpo, sino que despertó una pasión en mí: ¡la quiropráctica!
Es por esa razón que mi misión es ayudar a otros como me ayudaron a mí.
Obtuve mi título de Doctor en Quiropráctica (D.C)en la prestigiosa Universidad LIFE UNIVERSITY Atlanta – Georgia, EE. UU.
Para graduarse como DC (doctor en quiropráctica)son de 8 a 9 años de estudio.
Ya que la quiropráctica es más que un ajuste; es una filosofía de salud que te permite desarrollar tu potencial.
Conocí a mi esposa en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Ella es originaria de la provincia Manabí, Ecuador con la cual tengo tres hijas que nacieron en casa y reciben sus ajustes regularmente.
Me complace saber que puedo compartir mis más de 25 años de experiencia en Ecuador.
Es un honor ser su Quiropráctico.